El Regreso a la Montaña

Verde monte de la montañas de mi pueblo adornadas con pepinos que enmudecen de recuerdos

Un día del año 1976 en la barrita de Toñito en El Guayabal nos reunimos un grupo de amigos para compartir y darnos algunos tragos, mientras escuchábamos la música de vellonera.

Al rato de música, bebida y varios temas me quedo mirando como hipnotizado hacia la montaña que sobresale sobre las casas de Tablastilla. ¿Qué te pasa? me dice un compañero… se te ha salido una lágrima, dice otro. Amigosl tuue un pensamiento y me remonté a la niñez con ustedes, ¿se acuerdan cuando íbamos a la montaña, a la cueua del Indio, a las quebradas y a buscar “mina”?” Sí dijeron, y el tema fue el que predominó la tertulia.

¿Se atreven. a volver a hacer el recorrido después de tantos años y ”regresar a la montaña”? .Al otro día se había regado la idea y el entusiasmo fue tan grande que se organizó un grupo como de 12 personas y días más tarde se hizo realidad el Primer Regreso a la Montaña.

Hoy como hace 20 años seguimos la tradición … ya somos más de cien los que hacemos la caminata y nos remontamos al pasado recordando la niñez en Tablastilla cuando traspasamos el portón de Valle Verde gritando ¡a la montaña!
Ibamos de adolescentes con nuestra carga de alegrías y fantasías, emulación quizás de aquellas series e Tarzán en el viejo cine Gloria. Cuchillo al cinto, bulto a la espalda … cantimplora.

Ibamos escapados, rebeldes, conquistadores, artífices de nuestros juegos, de nuestras aventuras: hijos del sol, hijos de Tablastillas, y de finales de los años 50.

Veinte años después –1977– rememorando aquellas aventuras, decidimos regresar. Hombres maridos, hombres padres, hombres niños aún; hombres hijos de la montaña.

Cada ‘primer domingo del mes de septiembre, la madrugada es diferente allí en la barriada Tablastilla, donde al son de diana y cohetes comienza el día señalado para El Regreso a la Montaña.

Nos reunimos calle arriba, donde están las tiendas que siempre estuvieron, sin protocolos, sin partidos, sin sectarismos; con una sola bandera, la que pinto Fidel –el alma del Regreso.

Al pie del portón, antiguo guardián de las tierras sembradas de caña, un simbólico caldo de verduras y carnes –obsequio de Yeyo Salas– nos prepara para las peripecias del camino, que aunque ya no conserva la porción de cañaveral sigue teniendo el mismo embrujo que sólo se siente cuando nos sentimos libres con el espacio abierto, entre cielo y monte.

El Regreso a la Montaña es una curiosa actividad, de esas que no mueren nunca, porque están levantadas sobre una base de emoción, de reto auto impuesto, de sencillez y aunque usted no lo crea de orgullo nacional.

Esto es nuestro aún, parece que decimos a cada paso del camino en la cuesta de piedras, y estoy seguro que el homenaje de amor que reciben las pequeñas charcas que se forman en la “tierra alta” no lo han recibido cataratas mayores en el mundo.

Así, pues, vamos subiendo por veredas y trillos, baches y guayabas; los hijos de Tablastillas y de todas partes del Pepino que se han identificado con la singular Caravana. Allá vamos, hombres y nidos, entre resbalones, chistes,comentarios y anécdotas; a la conquista, al encuentro: al viejo pacto.

El ultimo tercio del camino comienza al pie del monte: un trillo empinado nado que serpentea entre árboles de almácigo y escambrón, arbustos, plantas exóticas y bejucos.

Atrás quedó el lugar donde estuvo la casita de don Venancio, quien nos recibía con un saludo amistoso al vernos llegar. Venancio murió ya, y en su memoria dedicamos allí cada año un minuto de silencio y una palabra de recordación.
La montaña nos ha vigilado desde que salimos de Tablastilla, y ahora nos mira subir exhaustos por su falda, como una madre ve subir a un hijo por su regazo.

Una proverbial soga nos facilita el acceso a la “cima” donde nos esperan “la cueva”, y las carpas con olor; a triunfo, con calor de amistad y de fiesta.

Allí con el marco musical de la música de quien siempre será inspiración para nosotros, Felipe Rodríguez, regalo que nos ofrece Radio Raíces, el compartir se entroniza, dándole matiz de tema a esta sin par actividad patriótica de los hijos de Tablastillas y del Pepino. La nueva directiva ha quedado instituida allí, y desde ese momento queda gestado el embrión para el próximo Regreso a la Montaña.

Desde el momento de su fundació hasta este año muchos han sido los hijos delPepino que han hecho retumbar su voz de trueno que nos devuelve el eco gritándo: A la Montaña

  • 1976-78 Fidel Soto
  • 1978-1979 Rosauro “Sory” Méndez
  • 1979-1980 Tilo Méndez
  • 1980-1981 Rosauro “Sory” Méndez
  • 1981-1982 Alfredo “Pellot” Torres
  • 1982-1983 Domingo “Guin” Santiago
  • 1983-1984 Rosauro “Sory” Méndez
  • 1984-1985 Fidel Soto
  • 1985-1986 Angel “Mon” Scharón
  • 1986-1987 Fidel Soto
  • 1987-1988 Angel Pérez
  • 1988-1989 Angel “Mon” Scharón
  • 1989-1990 Angel Pérez
  • 1990-1991 Carlos Vargas
  • 1991-1992 Angel Pérez
  • 1992-1993 Johnny Colón
  • 1993-1994 Tony Frontera
  • 1994-1995 Edwin González
  • 1995-1996 Orlando Sánchez
  • 1996-1997 Justino “Tinito” Acevedo
  • 1997-1998 Wilson Núñez
  • 1998-1999 Güito Cardona
  • 1999-2000 Domingo “Lulo” Cruz
  • 2001-2002 Roberto Carril
  • 2002-2003 Wilfredo “Balita” Morales
  • 2003-2004 Wilfredo “Balita” Morales
  • 2004-2005 Wilfredo “Balita” Morales
  • 2005-2006 Orlando “Landy” Cruz
  • 2006-2007 Orlando “Landy” Cruz
  • 2007-2008 Pablo
  • 2008-2009 Ricardo “Ricky” Pérez

Autorizado Por Lionel on Jun 25th, 2009 y archivado bajo Actividades, Asociaciones. Puedes seguir los comentarios a este articulo a traves de RSS 2.0. Puedes dejar un Comentario llenando nuestra Forma o enlazarte a este articulo desde tu sitio

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