Juan Carlos Avilés

Juan Carlos Avilés Soto

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Laura E. Castro Cardona– Juan Carlos Avilés Soto, además de ser hijo de unos entrañables amigos, Juan y Evelyn, es un joven artista sumamente talentoso, que después de una exitosa experiencia en los Estados Unidos, ha querido regresar a su pueblo para compartir con nosotros su arte, su energía y su entusiasmo. En estos momentos –julio de 2008– se desempeña como Coordinador de Actividades Culturales en el municipio de San Sebastián.

Desde sus años de escuela superior –Escuela Manuel Méndez Liciaga–, comienza a definir su inclinación por la poesía negroide –afroantillana– donde fue parte del Taller de Teatro. Completó un curso de arte dramático dirigido por el profesor y artista Alberto Rodríguez. En 1990 comienza estudios en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Arecibo. Forma parte de la Orquesta de la Universidad de Puerto Rico como baterista, con quien hace múltiples presentaciones por toda la isla. Junto a otros jóvenes pepinianos: Eric Joel Soto, Edwin «Papi Iván» Villalón, Eduardo Jiménez y Omar Hernández, organiza la agrupación Euforia de Puerto Rico, siendo su director y baterista. Con esta agrupación hace presentaciones por toda la Isla.

Como muchos otros jóvenes pepinianos, deja su país en busca de nuevas oportunidades, y en este caso, perseguir un sueño: estudiar en la Universidad de Berklee College of Music en Boston. A la par de realizar sus estudios, trabajó como conferenciante en campamentos de verano ofrecidos por la Universidad de Massachussets en el tema de la Herencia Afroantillana. Se destacó como director artístico de la Compañía Babaloo Internacional. En los años 2000 y 2003, fue galardonado con el premio Boston Music Awards. En varias ocasiones fue músico invitado del Boston Jazz Repertory Orchestra. Produjo y dirigió la grabación de su primer disco de poesía afroantillana, Temas de hoy.

A pesar del éxito alcanzado en Estados Unidos, Juan Carlos regresa a su pueblo. Siempre tuvo claro que quería compartir su talento y conocimientos con su gente. Hoy se siente preparado para comenzar lo que ha sido su gran sueño: crear la Escuela nacional de la poesía afroantillana.

¿Qué hace a Juan Carlos un artista tan especial? Su orgulloso padre nos contesta: “En Juan Carlos se integran de forma madura y complementaria tres talentos difíciles de concebir en una sola persona. En primer lugar, es un creador de la poesía afroantillana, género difícil y poco cultivada en esta época; segundo, es un declamador de su propia poesía, con gracia rítmica en la que se juntan voz, manejo del cuerpo y expresión general y por último, es un especialista en la ejecución de instrumentos de percusión, con los que se acompaña, sacando de los cueros una “voz” que, junto a la suya, logran el objetivo de su mensaje. En fin, Juan Carlos es un raro tres en uno en la expresión poético musical.”

Juan Carlos es algo más, es un joven que da continuidad al trabajo cultural de nuestra generación. Lo vemos en las escuelas superiores dando talleres y conferencias, lo vemos atendiendo grupos de visitantes que llegan al Pepino, lo vemos integrándose al trabajo que realizan las diferentes organizaciones culturales, y lo vemos también, ocasionalmente, presentando su espectáculo en Hacienda El Jibarito durante algunos fines de semana. En el pasado enero viajó a España como parte de la delegación puertorriqueña a representar a nuestro país en el Festival Internacional de Turismo –FITUR–, invitado nuevamente para participar el próximo año por la Compañía de Turismo de Puerto Rico.

¡Qué bueno, Juan Carlos, que estás con nosotros, honrando y reafirmando nuestra herencia cultural afroantillana!

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