Por: Edwin Nieves- No es fácil recordar y mucho menos precisar fechas y datos cuando han transcurrido muchos años, además de que ha sido muy poco lo que se ha escrito sobre el béisbol. Entendemos que lo básico sería determinar cuando se introdujo el deporte del béisbol en San Sebastián. Si alguien al leer esta crónica puede suministrar alguna luz sobre el particular, se lo agradeceríamos. Sin embargo, en lo que eso llegá, vamos a tomar como punto de partida lo que nos dice José Padró Quiles, en su libro Historia de mi Pueblo, escrito en el 1955. En el mismo hace referencia a dos atletas pepinianos que se destacaron para aquel entonces en el béisbol. El primero lo fue Hipólito (Poto) Font. De él nos dice; “...quien a la edad de 16 años lucía como un gran lanzador, de férreo brazo, con una velocidad a lo Bob Feller”. “En la época en que nosotros veníamos de Aguadilla con el «Coloso», (1908- 1910) para jugar en el «Pepino», existía aquí un gran entusiasmo por el béisbol. En una de esas veces jugó contra nosotros el joven Hipólito Font y nos derrotó. Del resultado de aquel Juego ganado por «Pepino» surgió la frase que pronto se popularizó “Ese es mucho Poto”. El otro jugador lo fue Manuel Joaquín Méndez, conocido como (Quín). De él nos señala; “...fue de una época posterior a la de Poto, y era superior a éste en todos sentidos. Jugaba todas las posiciones y en todas lucía bien, además de ser un buen bateador”. Tomando los años mencionados en esa crónica, como base, tenemos que concluir que ya antes de 1908, se había introducido el béisbol en San Sebastián. ¿Quién lo trajo, cuándo y cómo?, esa es la gran incógnita. Seguiremos buscando para tratar de conseguir más detalles de esos años. Mientras tanto, mi aportación se basarán en los pioneros que han organizado equipos en el Pepino, los jugadores que han participado en los mismos y los distintos terrenos que se utilizaban para jugar en esa época. A esos organizadores y jugadores es que le debemos lo que hoy es el béisbol organizado y que disfrutamos en nuestro pueblo, en distintas categorías . Para lograr este objetivo hemos entrevistado a cinco pepinianos que en diferentes facetas vivieron esa época romántica del béisbol en sus comienzos en el Pepino. Después de entrevistar a Ramón (Yate) Ortiz, Gregorio Farel Velázquez, Moisés Vargas, Francisco Grafal y Luis Aymat, reproducimos los datos obtenidos en este escrito. Es bueno aclarar que la información que se nos suministro fue de memoria, por lo que la misma puede fallar, ya que nos estamos remontando a más de 67 años. Comencemos haciendo un recorrido por los distintos terrenos que se utilizaban. En esos tiempos había varios terrenos donde se jugaba. En el barrio Robles, según nos indica Farel, en los terrenos propiedad de su señor padre don Marcial Velázquez, jugaron: Miguel A. Ruíz (cf), Pablo Rosa (rf), José Lassalle, Pepe Beníquez, y Farel Velázquez, (lanzadores), Pedro Sosa (ss), Cachiro Beníquez (ss), Luis Aymat (3b), Marcelo Acevedo (c) además de Lenzo Vázquez y Toñito Pérez. También se jugaba en la barriada Stalingrado, en los terrenos de doña Regalada González. Otro lugar era en La Vega, entrada al barrio Robles en donde hoy está enclavada la Plaza de agropecuaria y el Centro Automotriz Guatemala. En estos terrenos jugó el All Caribe, de Jacinto (Chinto) Rodón, compuesto por algunos pepinianos y de lo mejor que había en la isla. Este equipo recibía y visitaba otros pueblos de la isla. Entre los jugadores que componían el equipo estaban: Sibi, Willie Tompson, Luis T. Diaz, Quín Méndez, Pito Alvarez de la Vega, Juan (Perdió) Rivera , Pico Echeandia, Cheito, (el del batazo de la Vaca), Sacrobin, Marianela, Adrián Colón, Hueyke, Pablito Farbellé, Bolote, Cristino Cepero, y Bonilla. De igual forma se jugaba en los terrenos donde actualmente está ubicada la Corte y el Cuartel de la Policía, entonces conocida esa área por Miramar. Más tarde se movieron a unos terrenos cercanos donde se organizó lo que se conoció como la Liga de Cayey. De esta les puedo hablar, ya que jugué en ellas por muchos años, antes de que se inaugurara el parque Quín Méndez, en 1948, por lo que la conocí muy bien. Para llegar a estos terrenos se bajaba por el lado derecho, de lo que es hoy el banco Santander, (calle Hipólito Castro) al final de la calle había una pluma de agua y luego un árbol de Caimito. Luego estaba la improvisada área de juego. Este terreno se utilizaba para pastar reses, por lo que había que estar limpiando cada vez que se jugaba en el. Al final de la banda derecha había un sin número de casitas que estaban ubicadas dentro del terreno de juego, mientras que por la banda izquierda pegado a la línea, había muchos arboles de guayaba. El jardín central quedaba en una hondonada, desde donde apenas se le veía la cabeza al bateador de turno. En la década del 40 se inició una transición en que los componentes del equipo Clase A, Pepino Stars, se fueron retirando, dando paso a los jóvenes de un nuevo equipo llamado Pepino Cubs. Entre los que se retiraron del juego activo puedo mencionar a Nanino Robles, Peya Correa, Lando Ríos, Víctor Alberty, Pavín Rodríguez, Hiram Torres, René Sagardia, Puro Juarbe, Tomás Pérez, Agustin Pérez, Juanito Acevedo (Tembleque), Reyes y Walberto Molinari, así como Vitín Duprey (refuerzo de Aguadilla), y otros que de momento no recuerdo. Durante la transición se quedaron en el equipo; Tomás Pérez, Lololo Ruíz, y Pepe Beníquez, los entrenadores del equipo; Tato Torres, Hiram Torres y Paco Grafal y el apoderado; Luis Aymat. El Pepino Cubs lo componían; Juan de Dios Torres (Ñio), Johnny Borrero, Israel Cortés, Luis Vives, Edwin Nieves, Popó Núñez, Vitín Jiménez, Casto Velázquez, Miguel Vázquez, Chintin Rodón, Cheito González, Tinte Acevedo, Rafael Ramos, Luis Durand, Gilberto Cortés, Gelly Acevedo, Juan Cubano, Junior Almeyda, Hipólito Castro, Celestino Pérez (Tino), Angel Rosa (Cuca). Participó también el veterano José Eliseo Martínez. Se jugó también, en los terrenos Rabell, en los de Chinto Rodón y en los de la barriada Olivencia. En Tablastilla hubo una “guerrilla” de buenos jugadores que jugaban en los terrenos ubicados en el sector conocido como el Rabo del Buey. El señor Chin Zabala, organizó un equipo al que llamó Mercado. Estos jugaban en los terrenos donde hoy se encuentra el edificio de Usos Múltiples. Los terrenos de Echeandia, donde ubica hoy el Terminal de Carros Públicos. En Pueblo Nuevo, también se jugaba al igual que en el barrio Piedras Blancas, donde están hoy la escuela Wilson. Resumiendo, Jacinto (Chinto) Rodón, con su All Caribe y su colaborador Juan Ríos (El Tapao); Chin Zabala y su equipo El Mercado; Luis Aymat y José Elias, han sido los propulsores del béisbol en el Pepino en sus inicios. Por supuesto que no hay que olvidarse del fanático que siempre aportaba al pase de la gorra. La época romántica de nuestro béisbol termina con la Inauguración del parque Quín Méndez, en 1948. Desde entonces y hasta la apertura del parque Juan José (Tití) Beníquez, en 1988, este sirvió de escenario para grandes eventos deportivos. Desde que Luis Aymat, obtuvo la franquicia en 1936, el béisbol Clase A se ha mantenido hasta el presente, ya que distintos deportistas pepinianos se han pasado el batón para mantener la franquicia. Actualmente, César Ruíz Ponce, ha sido el apoderado por los últimos años. De hecho, el béisbol Clase A, y su torneo nacional, auspiciado por el Gobierno, fue la categoría organizada más alta que se jugaba en nuestro pueblo. Tenía muchos seguidores, y aunque no recordamos nos dieran un campeonato ha servido para el desarrollo de jugadores que luego han sobresalido en la Doble A. Tuvimos mejor suerte con el béisbol Doble A que llega a San Sebastián en 1961 y su primer apoderado lo fue Felipe M. López Peña (Quique). En el quinto año de tener la franquicia (1965), con el Lcdo. Gerardo Cebollero, como apoderado y Tony Meléndez, de dirigente logro el Campeonato Estatal. Un grupo de jugadores de San Sebastián y de distintos pueblos de la isla, dieron el máximo, siendo los autores de la gran hazaña. En cuanto a las Pequeñas Ligas, estas fueron establecidas en el Pepino por el señor Víctor Oppenheimer Soto, en 1969 y desde entonces han llenado su cometido. De no surgir situaciones inesperadas que retrasen el desarrollo del material humano existente en nuestro pueblo, en un futuro no muy lejano habrá suficientes jugadores para que tanto la Clase A como la Doble A, mantengan la mayor parte de sus «rosters» con jugadores locales. En los últimos años, las Pequeñas Ligas han logrado campeonatos a nivel estatal y ha participado en diferentes series internacionales. En 1995, un grupo de chiquitines en las edades da 11-12, se proclamaron Campeones Estatales, por lo que representaron a Puerto Rico en el XXIX Campeonato Latinoamericano celebra51 do en Maracaibo, Venezuela, quedando cuarto entre los once paises participantes. En el 1997 se celebra en nuestro pueblo los actos inaugurales de la XXIII Serie Latinoamericana de Pequeñas Ligas. En 1999, la categoría Senior (15-16), gano el campeonato, con el fenecido lanzador derecho Reynaldo Colón, derrotando al equipo de Yabacoa, en Yabucoa, en partido decisivo ganando 1 a 0. Luis A. Cardona, fue el dirigente, asistido por Edwin Colón. Este equipo representó a Puerto Rico en la XXV Serie Latinoamericana, celebrada en Curacao. En 2001, bajo la dirección de Roberto Lugo, ganaron nuevamente el Campeonato Estatal y representaron a Puerto Rico en el XXVII Campeonato Latinoamericano celebrado en Aruba. En 2001, la Big League (17-18), bajo la dirección de Luis A. Cardona, asistido por Edwin Colon, obtuvo el Campeonato Estatal en un partido decisivo contra Maunabo, celebrado en el pueblo de Cayey. El derecho Yamil Ortiz se anotó una fácil victoria 14-4, ponchando 15. No podemos cerrar esta crónica sin mencionar cuatro (4) figuras que han puesto bien en alto la bandera de Pepino del deporte del béisbol. En el aficionismo el fenecido René (Bufalo) Acevedo Rodríguez, con los Patrulleros del Pepino. En el profesional Juan José (Tití) Beníquez, Julio (Tato) Velera y Alexis Díaz, quienes lucieron con luz propia en las Grandes Ligas. Valera y Díaz vistieron las franelas de los Indios de Mayagüez y Tití Beníquez, ya retirado actuó en capacidad de “coach” de los Indios.

De igual forma se jugaba en los terrenos donde actualmente está ubicada la Corte y el Cuartel de la Policía, entonces conocida esa área por Miramar. Más tarde se movieron a unos terrenos cercanos donde se organizó lo que se conoció como la Liga de Cayey. De esta les puedo hablar, ya que jugué en ellas por muchos años, antes de que se inaugurara el parque Quín Méndez, en 1948, por lo que la conocí muy bien. Para llegar a estos terrenos se bajaba por el lado derecho, de lo que es hoy el banco Santander, (calle Hipólito Castro) al final de la calle había una pluma de agua y luego un árbol de Caimito. Luego estaba la improvisada área de juego. Este terreno se utilizaba para pastar reses, por lo que había que estar limpiando cada vez que se jugaba en el. Al final de la banda derecha había un sin número de casitas que estaban ubicadas dentro del terreno de juego, mientras que por la banda izquierda pegado a la línea, había muchos arboles de guayaba. El jardín central quedaba en una hondonada, desde donde apenas se le veía la cabeza al bateador de turno.

En la década del 40 se inició una transición en que los componentes del equipo Clase A, Pepino Stars, se fueron retirando, dando paso a los jóvenes de un nuevo equipo llamado Pepino Cubs. Entre los que se retiraron del juego activo puedo mencionar a Nanino Robles, Peya Correa, Lando Ríos, Víctor Alberty, Pavín Rodríguez, Hiram Torres, René Sagardia, Puro Juarbe, Tomás Pérez, Agustin Pérez, Juanito Acevedo (Tembleque), Reyes y Walberto Molinari, así como Vitín Duprey (refuerzo de Aguadilla), y otros que de momento no recuerdo. Durante la transición se quedaron en el equipo; Tomás Pérez, Lololo Ruíz, y Pepe Beníquez, los entrenadores del equipo; Tato Torres, Hiram Torres y Paco Grafal y el apoderado; Luis Aymat. El Pepino Cubs lo componían; Juan de Dios Torres (Ñio), Johnny Borrero, Israel Cortés, Luis Vives, Edwin Nieves, Popó Núñez, Vitín Jiménez, Casto Velázquez, Miguel Vázquez, Chintin Rodón, Cheito González, Tinte Acevedo, Rafael Ramos, Luis Durand, Gilberto Cortés, Gelly Acevedo, Juan Cubano, Junior Almeyda, Hipólito Castro, Celestino Pérez (Tino), Angel Rosa (Cuca). Participó también el veterano José Eliseo Martínez.

Se jugó también, en los terrenos Rabell, en los de Chinto Rodón y en los de la barriada Olivencia. En Tablastilla hubo una “guerrilla” de buenos jugadores que jugaban en los terrenos ubicados en el sector conocido como el Rabo del Buey. El señor Chin Zabala, organizó un equipo al que llamó Mercado. Estos jugaban en los terrenos donde hoy se encuentra el edificio de Usos Múltiples. Los terrenos de Echeandia, donde ubica hoy el Terminal de Carros Públicos. En Pueblo Nuevo, también se jugaba al igual que en el barrio Piedras Blancas, donde están hoy la escuela Wilson.

Resumiendo, Jacinto (Chinto) Rodón, con su All Caribe y su colaborador Juan Ríos (El Tapao); Chin Zabala y su equipo El Mercado; Luis Aymat y José Elias, han sido los propulsores del béisbol en el Pepino en sus inicios. Por supuesto que no hay que olvidarse del fanático que siempre aportaba al pase de la gorra. La época romántica de nuestro béisbol termina con la Inauguración del parque Quín Méndez, en 1948. Desde entonces y hasta la apertura del parque Juan José (Tití) Beníquez, en 1988, este sirvió de escenario para grandes eventos deportivos. Desde que Luis Aymat, obtuvo la franquicia en 1936, el béisbol Clase A se ha mantenido hasta el presente, ya que distintos deportistas pepinianos se han pasado el batón para mantener la franquicia. Actualmente, César Ruíz Ponce, ha sido el apoderado por los últimos años.

De hecho, el béisbol Clase A, y su torneo nacional, auspiciado por el Gobierno, fue la categoría organizada más alta que se jugaba en nuestro pueblo. Tenía muchos seguidores, y aunque no recordamos nos dieran un campeonato ha servido para el desarrollo de jugadores que luego han sobresalido en la Doble A. Tuvimos mejor suerte con el béisbol Doble A que llega a San Sebastián en 1961 y su primer apoderado lo fue Felipe M. López Peña (Quique). En el quinto año de tener la franquicia (1965), con el Lcdo. Gerardo Cebollero, como apoderado y Tony Meléndez, de dirigente logro el Campeonato Estatal. Un grupo de jugadores de San Sebastián y de distintos pueblos de la isla, dieron el máximo, siendo los autores de la gran hazaña. En cuanto a las Pequeñas Ligas, estas fueron establecidas en el Pepino por el señor Víctor Oppenheimer Soto, en 1969 y desde entonces han llenado su cometido. De no surgir situaciones inesperadas que retrasen el desarrollo del material humano existente en nuestro pueblo, en un futuro no muy lejano habrá suficientes jugadores para que tanto la Clase A como la Doble A, mantengan la mayor parte de sus «rosters» con jugadores locales.

Suscríbete a Nuestro Boletín

Recibe en tu Email notificaciones de las Pueblicaciones hechas durante el mes y mentente informado de la Historia de San Sebastián de las Vegas del Pepino

Comparte esta Publicación con tus amistades