De las bandas en San Sebastián

Categorías: Historia.

Miguel A. Hernández Méndez- Desde principios del siglo XX la mayoría de los municipios de Puerto Rico contaba con una banda municipal. Eran instituciones que le permitían a la gente común educarse y adiestrarse en el arte musical. De igual forma el país contó con importantes y sacrificados organizadores y directores de bandas que fungían como educadores.

La banda del Cuerpo de Voluntarios de gobierno español en Puerto Rico fue precursora de las bandas municipales. Para aquella época esta banda entretenía con su repertorio de música puertorriqueña a los asistentes a las plazas de San Juan. Posteriormente las bandas municipales se convirtieron en protectoras de nuestro patrimonio cultural y medios para ofrecer apreciación musical para cualquier persona sin importar su nivel socioeconómico.

Por otro lado, las bandas municipales fueron entes que le brindaron identidad a los pueblos y ofrecieron oportunidades de educación formal en la música en lugares donde era impensable contar con una escuela de música. Para principios del siglo 20 ya encontramos bandas compuestas por jóvenes cuya única paga eran las clases de música gratuitas que recibían.

El 6 de marzo de 1912 se aprobó la ley #14 para autorizar a los municipios a pagar totalmente o subvencionar las agrupaciones que realizaban conciertos en las plazas públicas de nuestros municipios. Curiosamente el Secretario de Justicia (Attorney General) del régimen norteamericano en Puerto Rico declaró ilegal ese pago. Posteriormente este escollo fue superado y los gobiernos municipales comenzaron incluir en sus presupuestos partidas para sus bandas municipales. Pero siempre las bandas sufrirían las consecuencias de recortes presupuestarios, de las visiones particulares de los alcaldes y otras decisiones administrativas. Esto provocaría que en algunos municipios la banda tendría una vida accidentada e intermitente.

San Sebastián no fue una excepción. El Pepino tuvo la suerte y orgullo de contar con su banda municipal desde principios del siglo XX. Y la mantuvo, a pesar de altas y bajas presupuetarias, hasta la década de los ’70. Prominentes directores de bandas de diferentes épocas estuvieron a cargo de aquella agrupación musical: Jesús Figueroa, Ángel Mislán Huertas, Juan Francisco Acosta, Blas Laguna, Mensorana, RafaelFeijoó y Toño Vega.

Nuestra banda municipal se encargaba de formar los músicos y darle taller para refinar sus destrezas. Como organismo del municipio debía amenizar las fiestas patronales, tocar las tradicionales dianas y participar en desfiles oficiales y cívicos. Por años la banda municipal se presentaba casi todas las noches en la tarima de las fiestas patronales, alternando con otras agrupaciones que nos visitaban. Además era la la encargada de tocar las tradicionales retretas que entretenían al público asistente a la plaza en otros momentos del año.. Tanto en el Pepino como en muchos otros pueblos las retretas representaban un medio de entretenimiento muy importante. Sobre la importancia de las retretas nos dice el escritor arecibeño René Marquéz: “Aparte de su función cultural de crear una tradición musical en el pueblo y su función social de proporcionar esparcimiento y recreo sano a todos los sectores sociales que democráticamente desearan gozar de él, la retreta llenaba otra función aparentemente secundaria, pero de suprema importancia: servir de marco musical romántico a una actividad ya mencionada: el Amor. Efectivamente, no es lo mismo un cambio de miradas, sonrisas y guiños, un piropo o un apretón de pasaje sentimental de una ópera de Puccini, un vals vienés o criollo, una danza puertorriqueña o un desgarrador- por no decir desgarrado- tango argentino” (Marquéz, Las retretas. Una tradición musical puertorriqueña que debe revivirse en nuestras plazas (1965).

De la banda municipal de San Sebastián salieron conocidos músicos nuestros. Entre otros, Puro y Richard Juarbe, Severiano Méndez, el Astro Méndez, Evelinda Fred, Ángel (Pluto) Acevedo, Chomo Frontera, Otilio Fuentes, Cano González, por mencionar algunos.

Como señalamos anteriormente nuestra banda municipal desapareció definitivamente en los años 70 del siglo 20. Pasarán cerca de 25 años para que San Sebastián pudiera contar con una institución ajena al sistema educativo que ofreciera educación musical a las personas interesadas. Así lo expresa la historiadora pepiniana Helen Santiago: Una tradición musical recuperada a principios del siglo 21 fue la banda. Esta vez, siguiendo la tendencia creciente de la labor de organizaciones comunitarias, la Banda Comunitaria fue levantada con el auspicio de la Casa Pepiniana de la Cultura…..Como en los mejores tiempos , la banda realizó una serie de retretas en la plaza pública bajo el auspicio del municipio” (Helen Santiago. La música en San Sebastián: siglo 20 hasta hoy.[parte de su investigación para su libro sobre historia de San Sebastián]).

Ante la dejadez de nuestro gobierno municipal de reactivar la vieja tradición de la banda municipal nació en el año 2002 un importante proyecto de autogestión para dotar al Pepino de una banda musical al estilo de aquellas municipales. Este proyecto sería replicado en otros municipios con el mismo problema. Se organizaron entidades sin fines de lucro dirigidas por padres para ofrecer educación musical a los jóvenes de esos municipios. Esas entidades o bandas de pueblo, mayormente en el este del país, levantarán fondos solicitando fondos en semáforos, venderán dulces y chocolates y realizaran todo tipo de actividad económica para sostener sus bandas.

Bajo este concepto de autogestión, renace la tradición de las bandas en nuestro pueblo. Esta vez producto de un esfuerzo comunitario. La idea de crear una banda la trajo en el 2002 el profesor de música pepiniano Luis a. Santiago, luego de haber residido en Estados Unidos, donde obtuvo una sólida preparación musical. Su primer intención fue revivir la banda municipal, pero las autoridades municipales no le dieron el apoyo esperado. No mostraron interés en el proyecto. Así, entonces se unió a la Casa Pepiniana de la Cultura y se estableció una corporación sin fines de lucro bajo el nombre de Banda Comunitaria de San Sebastián, Inc. Así, con el esfuerzo y cooperación de muchos sectores de la comunidad pepiniana y puertorriqueña se levantan los fondos necesarios para dotar a la banda de todo lo necesario para emprender un proyecto educativo. El Profesor Santiago reúne un pequeño grupo de músicos y se comienza el reclutamiento de personas con interés en la educación musical para ir formando los músicos que, eventualmente, se integrarían a la banda. Se comenzó a funcionar como una escuela. Se formalizó un currículo, con actividades y estrategias educativas, pero no se contaba con una estructura física o edificio que fuera sede de la institución y donde se pudieran ofrecer clases de manera más organizada. Era una especie de escuela nómada o errante que dependía de facilidades que le prestaban para conducir sus clases y ensayos. Por trece años la banda se mantuvo en pie, venciendo obstáculos gracias a la perseverancia del presidente de su junta de directores y su director musical, Gualberto (Dual) Aymat y Luis Santiago Jiménez, respectivamente y al respaldo y apoyo de los estudiantes y miembros de la banda de conciertos. El producto de ese esfuerzo ha sido la presencia ininterrumpida de una banda que se ha presentado en diversos escenarios como la plaza pública de nuestro pueblo, escuelas, comunidades rurales, centros universitarios y encuentros nacionales de bandas como ha sido el caso de Humacao y Aguada, donde ha alternado con reconocidas agrupaciones como la Banda de Puerto Rico dirigida por el maestro Cuco Peña.

No fue hasta el año 2015 que se vino a concretar la posibilidad de que la banda contara con facilidades de salones de clase, ensayos, práctica individual, oficinas y biblioteca, entre otras. En ese año el Gobierno de Puerto Rico donó a la entidad la estructura de la antigua escuela Mínima Oronoz ubicada en la Urb. Pepino de San Sebastián. Pero ese antiguo plantel estaba en avanzado estado de deterioro y era usado como hospitalillo de usuarios de drogas.

De inmediato se comenzó una campaña para iniciar el proceso de limpieza, reconstrucción y mejoras del plantel, ahora como escuela de música. Allí se reparan y se impermeabilizan techos, se colocan plafones y paredes acústicas, se repara electricidad y plomería se colocan sistemas de acondicionadores de aire, se remueve maleza y mejoran patios. La tarea es costosa, requiere una fuerte inversión de fondos para que los participantes del programa educativo tengan un lugar adecuado para recibir educación musical. Por primera vez San Sebastián contará con una escuela especializada en educación musical, producto del esfuerzo comunitario de distintos sectores del pueblos. Esta cuenta con una estructura administrativa encabezada por un Director Escolar o administrativo y un Director Musical y todos los elementos de una escuela formal. Chavo a chavo, peso a peso, se levantaron los fondos para los instrumentos, los atriles, las sillas, las partituras. Y chavo a chavo, peso a peso se levantan los fondos para dotar a nuestro pueblo de la mejor escuela de música de la región. El plantel está ubicado de la Calle B # 9.5 de la Urb. Pepino, detrás del Residencial Méndez Liciaga de San Sebastián.

La Banda Comunitaria de San Sebastián, Inc. necesita la aportación de toda la comunidad, de los hijos del Pepino en y fuera de Puerto Rico, de aquellos que creen firmemente que un San Sebastián mejor es posible. Se trata de donar para dar a nuestros niños una alternativa que los aleja de las influencias negativas. Este esfuerzo no lo va hacer ninguna administración municipal, lo va a completar el pueblo, la comunidad.

Mientras tanto la banda se sigue presentando gratuitamente en diferentes escenarios donde los participantes hacen galas de lo aprendido en sus clases. Sus presentaciones en comunidades, plazas, encuentros y festivales de bandas, en recintos universitarios y otras entidades son un éxito. Egresados de este proyecto educativo han logrado becas universitarias por sus conocimientos musicales y otros forman parte de agrupaciones profesionales o han formado las suyas propias. En otras palabras, lo aprendido el la banda ha contribuido a sus egresados a acercarse al mundo del trabajo.

Hay varias formas en que los miembros de la comunidad pueden ayudar a mantener esta necesaria entidad en nuestro pueblo. Puedes hacerlo ofreciendo tus servicios voluntarios formando parte de la agrupación AMIGOS DE LA BANDA, o aportando dinero para la reconstrucción, mejoras y administración del plantel o Escuela de Música de la Banda Comunitaria de San Sebastián. Como entidad sin fines de lucro, la banda está registrada ante el Departamento de Estado de Puerto Rico y cumple con la reglamentación del Servicio de Rentas Internas (IRS) del Gobierno de Estados Unidos.

Puedes comunicarte con el Sr. Gualberto (Dual ) Aymat , Presidente de la Junta de Directores al teléfono 787-598-1405 o enviando un correo electrónico a bandacomunitaria@gmail.com , o accediendo a la página bandacomunitaria.org

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Miguel A. Hernández Méndez

Tiene una maestría en Administración Pública de la UPR. Laboró como maestro de historia por 35 años en el Departamento de Educación. Ha publicado escritos en las revistas Maguey, Guácara, revista Departamento de Música del Instituto de Cultura Puertorriqueña, revista Chispa del Colegio de Técnicos y Mecánicos Automotrices de P.R. , Periódico Pepino, anuarios fiestas patronales San Sebastián, Festival Nacional de la Hamaca. Expresidente Casa Pepiniana de la Cultura.

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