Camino de eternidad

Categorías: Pueblo y Gente.

Es interesante que, en un artículo publicado por Soto Vera, titulado «Regeneración por el trabajo y el amor», advierta que en la problemática actual de Puerto Rico ya se carece de buenos líderes que puedan llamarse maestros y, para ejemplificar la talla moral de los líderes que faltan, HSV menciona a «un Hostos, un Betances, un Trincado» (loc. cit.) Es, principalmente, citándolos en el contexto de su obra poética, que conocemos, a quiénes admira: «…Vargas Vila, / Martí, Betances y a Juárez» (Me miraron mal, loc. cit.), «me quedo con Hostos y Betances» (cf. VID: «No a la chabacanería») y otros.

¿Quiénes son los poetas que más influyen en HSV? ¿A quiénes cita con frecuencia? ¿Con cuáles de ellos se conmueve? Para aprender de su dolor y soledad, estudió a Clara Lair, Delmira Agostini, Alfonsina Storni, Julia de Burgos y Silvia Platt, pero, como introduciendo el tema del karma y el Jiva, pregunta: «¿Qué deuda a la vida / tuvieron que pagar? / Con tanta inspiración / y musas en sus almas / no pudieron reir ni cantar… / El dolor comió sus existencias, / muriendo pedazo a pedazo. / Solas, tristes y olvidadas» [‘Mujeres poetas de América’, en CdE]. [7]

En el texto «Poeta», ese daimon / dios caído / dieu tombé / decidor que explora la persona individual y la colectiva, de su país o de su época, declara:

No ser poeta es ser triste, / opaco, insensible.
Poesía: charco donde se derrama el dolor…
Amor y dolor, complemento de vida.
Quien no llora, quien no ríe, no es poeta.
Todos somos poetas. / Todos reímos y lloramos.

[«Poeta», en CdE]

Hay, finalmente, dos cosas que son importantes en esta primera parte del cuaderno poético sotoveriano. Su persona envejece con los años y él lo examina con la consciencia de que este proceso duele al alma natural. Este aspecto de que el hombre se va de la tierra, con la muerte, y no ha cumplido con mucho de lo que deseara realizar es kármico:

El cabello blanquea / y cómo duele. /
Esos años que martillan cada átomo, /
cada chispa de mi ser.
Duele, tanto, tanto / que sólo se hiere
y lastima… sólo el alma…

[«Los años», en CdE]

La segunda cosa que la persona finita, histórica y biográfica, experimenta existencialmente, además de la vejez galopante, es la ceguera. Es la incertidumbre, la sensación de haberse equivocado de rumbo, con su fondo subjetivo. Se puede tropezar en la vida muchas veces. Hay que entenderlo y asumirlo para no desesperar. Por eso escribe Soto Vera e ilustra con un hablante Ciego, «ciego caminante» quien va «a tientas» (sic.) por el «sendero luminoso». Hay una gran tensión dramática y una paradoja en el poema porque este discípulo ya sabe que la vida es un caer y levantarse.

Esta es su fenomenología externa, porque su esencia y su ley es la eternidad. Pero, ¿por qué el caminante «del sendero que es Luz» (sic.), va a tientas, como si ignorara el camino, «con vendas en los ojos» (sic)?  Esa pregunta se formula en el texto He buscado. También ahí se responde al hablante del caminante ciego. «He buscado / un Maestro / toda mi vida, / sin saber que el Maestro / está dentro de mí» (sic., en CdE).

The following two tabs change content below.

Carlos Lopez Dzur

Carlos López Dzur es un narrador, poeta y filósofo, nacido el 1 de septiembre y residente en Orange County, California, desde hace más de 30 años. Caribeño, nprincano, con visión hostosiana y bolivariana, Ph .D. en Filosofía Contemporanea en la Universidad de California, Irvine. Cursó sus estudios de B.A. en Humanidades e Historia Latinoamericana en la Universidad de Puerto Rico; obtuvo dos M. A. 'Summa Cum Laude' en Montana State y San Diego State University. En sus estudios graduados en Filosofía Contemporánea, fue discípulo de los filósofos Dr. Alfred Stern y la Dra. Martha Nussbaum.

Últimas Publicaciones de Carlos Lopez Dzur (ver todo)

Pages: 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13

Deja un comentario